La prestación de los servicios de salud para las comunidades Wayuu en La Guajira seguirá a cargo de las Instituciones Prestadoras de Salud Indígenas (IPSI), aunque con un mayor seguimiento a la calidad de la atención y al cumplimiento de los acuerdos establecidos con la aseguradora. Ese fue uno de los principales anuncios durante un encuentro entre autoridades tradicionales y directivos del sistema de salud.
En el diálogo se dejó claro que la intención no es trasladar a los afiliados hacia hospitales o centros asistenciales ubicados en municipios alejados de sus comunidades. La prioridad, según se explicó, es conservar la atención dentro de la red indígena, siempre que los prestadores respondan a los estándares pactados y mejoren los resultados obtenidos.
En ese contexto, el gerente nacional de Nueva EPS, Jorge Iván Ospina, aseguró que la entidad mantendrá la contratación con las IPSI Wayuu. No obstante, señaló que la permanencia de esos contratos dependerá del cumplimiento de indicadores relacionados con la oportunidad, la calidad del servicio y la adecuada ejecución de los recursos públicos destinados a la salud.
Recursos y calidad deberán avanzar de la mano

Durante su intervención, Ospina manifestó que a la entidad le genera preocupación encontrar instituciones que reciben los pagos de manera oportuna, pero presentan indicadores de atención por debajo de lo esperado. Explicó que esa situación debe corregirse mediante planes de mejoramiento construidos de manera concertada con las autoridades indígenas y los prestadores.
El gerente indicó que la Nueva EPS giró cerca de 19.869 millones de pesos a los prestadores indígenas durante el primer semestre de 2026 y anunció que una cifra similar será destinada durante la segunda mitad del año. Por ello, insistió en que esos recursos deben reflejarse en una atención eficiente y en servicios que respondan a las necesidades de la población.
También aclaró que el propósito no es terminar los contratos con las instituciones indígenas. Por el contrario, manifestó que la entidad busca acompañarlas para fortalecer su desempeño y evaluar periódicamente los avances alcanzados. Agregó que, si después de ese proceso no se presentan mejoras, podría analizarse el traslado de los afiliados hacia otros prestadores con mejores resultados.
La evaluación incluirá la realidad de las comunidades
Otro de los aspectos abordados fue la manera en que las comunidades Wayuu manifiestan las dificultades que enfrentan para acceder a los servicios de salud. Según explicó Ospina, muchas inconformidades no aparecen reflejadas en peticiones, quejas o tutelas, ya que las comunidades suelen expresar sus preocupaciones mediante asambleas, reuniones con autoridades tradicionales y otros espacios de diálogo.
Por esa razón, la entidad anunció que ampliará los mecanismos de evaluación para incorporar esas formas de participación y obtener una visión más completa sobre la calidad de la atención que reciben los usuarios. El objetivo es que las decisiones no dependan únicamente de los registros administrativos, sino también de las experiencias expresadas por las comunidades.
Durante el encuentro también se planteó la necesidad de revisar el número de afiliados indígenas registrados en La Guajira. Las autoridades señalaron que la cifra reportada por la aseguradora es inferior a la población Wayuu realmente vinculada al sistema, por lo que se acordó actualizar esa información para mejorar la planeación de los servicios y responder de manera más precisa a las necesidades del departamento.

