La inconformidad ciudadana por las fallas en el servicio de energía eléctrica volvió a poner a La Guajira en el centro de la atención institucional.
La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios y Air-e Intervenida hicieron un llamado a mantener el diálogo y evitar acciones que puedan poner en riesgo a trabajadores, contratistas e infraestructura utilizada para la prestación del servicio.
El pronunciamiento se conoció después de varios episodios registrados durante la última semana, entre ellos bloqueos, ingreso a instalaciones eléctricas, afectaciones a infraestructura, actos de vandalismo y situaciones de amenaza o agresión contra personal encargado de la operación y seguridad. La situación ha coincidido con crecientes reclamos ciudadanos por interrupciones y problemas de calidad en el suministro.
Las entidades reconocieron las preocupaciones que existen entre los usuarios por la continuidad del servicio, pero insistieron en que las protestas deben desarrollarse sin comprometer la integridad de los operarios ni dificultar las labores necesarias para atender daños, emergencias o mantenimientos en las redes eléctricas.
Protestas reflejan inconformidad por servicio eléctrico
“Comprendemos las preocupaciones de la ciudadanía sobre la calidad y continuidad del suministro eléctrico en La Guajira. No obstante, instamos a proteger la integridad de los operarios, cuidar la infraestructura comunitaria y priorizar el diálogo social e institucional para construir soluciones”, señaló la Superintendencia.
El llamado cobra especial importancia en un departamento donde durante las últimas semanas distintas comunidades han expresado inconformidad por las fallas del sistema. En algunos municipios, las quejas han derivado en bloqueos y reuniones con autoridades locales y representantes de la empresa para exigir respuestas frente a interrupciones prolongadas y fluctuaciones del servicio.
La Superservicios advirtió que cualquier afectación a instalaciones esenciales puede aumentar el riesgo de contingencias, dificultar la atención de los usuarios y prolongar los tiempos requeridos para restablecer la prestación cuando se presentan fallas en la infraestructura.
Buscan soluciones para inversiones y tarifas
Además del llamado a preservar el orden público, la Superintendencia informó que viene acompañando mesas de articulación para revisar la prestación del servicio y las necesidades de infraestructura eléctrica existentes en La Guajira.
La entidad indicó que ha presentado alternativas al Ministerio de Minas y Energía, al Departamento Nacional de Planeación, al Ministerio de Hacienda y a la Comisión de Regulación de Energía y Gas, CREG, con el propósito de identificar mecanismos de estabilización tarifaria y herramientas que permitan mejorar las inversiones en los departamentos donde opera Air-e Intervenida: Atlántico, Magdalena y La Guajira.
La discusión sobre inversiones resulta especialmente relevante para los usuarios guajiros, debido a que buena parte de las inconformidades manifestadas por las comunidades están relacionadas con la capacidad de la infraestructura, interrupciones recurrentes y las condiciones en que se encuentra la prestación del servicio.
Preparan mesa de alto nivel para revisar situación de La Guajira
De manera paralela, se adelanta la articulación de una mesa técnica, financiera e institucional de alto nivel en la que participarán la Superservicios, el Ministerio de Minas y Energía, Air-e Intervenida y autoridades locales. El propósito será revisar integralmente la situación energética del departamento y definir una hoja de ruta con acciones de corto, mediano y largo plazo.
El escenario plantea dos necesidades que deberán avanzar de manera simultánea: garantizar condiciones de seguridad para quienes trabajan en la operación del sistema y ofrecer respuestas concretas a comunidades que vienen reclamando mejoras en la calidad y continuidad del suministro eléctrico.
Para los habitantes de La Guajira, el desafío será que las nuevas mesas institucionales se traduzcan en decisiones visibles frente a inversiones, estabilidad del servicio y atención de las fallas que siguen generando inconformidad en distintos municipios.
La Superintendencia reiteró que cualquier salida deberá involucrar al Gobierno Nacional, autoridades locales, Air-e Intervenida y comunidades, con el diálogo como mecanismo para encontrar soluciones y evitar que las tensiones alrededor del servicio eléctrico terminen afectando a trabajadores o infraestructura necesaria para su prestación.

