Un accidente de tránsito ocurrido pocos minutos antes de las 12 del mediodía de este miércoles 21 de enero en la calle 3B con carrera 4, en Riohacha, volvió a dejar en evidencia que la imprudencia al volante no trae nada bueno y que la ciudad sigue sin una respuesta oportuna ante emergencias viales. Un vehículo que se desplazaba en contravía por la calle 3B colisionó con otro que transitaba correctamente por la carrera, la cual tenía la preferencia.
Tras el impacto, uno de los vehículos fue arrinconado hacia un costado de la vía, donde terminó encima de otro que se encontraba debidamente parqueado, generando un triple choque. El vehículo negro fue el que llevó la peor parte del choque, quedando con graves daños y su conductor atrapado, mientras vecinos del sector observaban con preocupación la escena.
Lo más grave no fue solo el accidente, sino la falta de atención. Los residentes denunciaron que durante más de una hora no llegó ninguna ambulancia ni agentes de tránsito al lugar. El conductor del vehículo negro, quien sufre de hipertensión, pedía auxilio de manera desesperada, sin recibir atención médica inmediata.
Según relatos de habitantes del sector, solo dos horas después del accidente el conductor del automóvil pudo ser auxiliado por unidades del Cuerpo de Bomberos, quienes lo trasladaron a un centro médico ante la ausencia total de ambulancias y autoridades de salud. El tránsito, por su parte, hizo presencia aproximadamente una hora después, cuando la situación ya era crítica, y los funcionarios que asistieron se disgustaron con la comunidad cuando esta les reclamara por lo tarde que llegaban al sitio.
Al intentar solicitar ambulancias, indicaron los vecinos del sector de la calle B que las empresas prestadoras no estaban disponibles: algunas supuestamente en paro. La ambulancia de Clinivida, según sus administrativos se encuentra en reparación, valga resaltar que esta ultima es quien constantemente asiste en los accidentes de tránsito que se presentan en Riohacha. Esta situación generó indignación entre la comunidad, que cuestiona quién responde realmente en Riohacha cuando ocurre un accidente de tránsito.
El hecho evidencia que la imprudencia al conducir pone vidas en riesgo, pero la falta de un sistema de atención oportuna agrava aún más las consecuencias. En Riohacha, hoy por hoy, un accidente puede convertirse en una tragedia no solo por el choque, sino por el abandono institucional.

