Habitantes del corregimiento de Carraipía, jurisdicción del municipio de Maicao, expresaron su inconformidad por el incumplimiento de los acuerdos firmados en julio de 2025, tras el paro comunitario que realizaron para exigir el derecho al acceso al agua potable, un servicio que les ha sido negado de manera digna por más de 20 años.
Es de recordar, que el paro fue levantado luego de una mesa de concertación realizada el 1 de julio de 2025, en la que participaron representantes de la comunidad, la empresa Aguas de la Península y el gobierno municipal, encabezado en ese momento por el entonces alcalde encargado, Alain Andrioly. En ese espacio se firmó un acta con compromisos claros, hoy en gran parte incumplidos.
Uno de los primeros acuerdos establecía que el alcalde titular debía presentarse personalmente ante la comunidad de Carraipía para ratificar los compromisos asumidos, luego regresara a la ciudad. A la fecha, este punto no se ha cumplido, lo que para los líderes comunitarios marca desde el inicio una falta de voluntad política y respeto hacia la población.
La comunidad recuerda que Carraipía solo recibe agua salobre, de mala calidad y apenas dos días a la semana, situación que incluso empeoró cuando se afectó el pozo que abastece el corregimiento. Pese a ser territorio donde se origina el recurso hídrico que abastece a Maicao, sus habitantes siguen siendo los más olvidados.
Aunque la Alcaldía de Maicao cumplió con el giro de los recursos de la vigencia 2025 a la empresa Aguas de la Península, este ha sido el único punto ejecutado del acuerdo. El proyecto estructural para mejorar el servicio —la construcción de una estación de bombeo, tanque de almacenamiento y optimización de redes— sigue estancado.
Según denuncian los líderes, el principal obstáculo hoy es la falta de decisión del alcalde municipal para concretar la compra del lote donde debe construirse la infraestructura. Esta falta de gestión ha paralizado el avance del proyecto y mantiene a la comunidad en la misma situación crítica que motivó el paro.
Los líderes comunitarios de Carraipía expresaron su desgaste y frustración tras meses de constantes viajes a Maicao, reuniones y promesas que no se han traducido en soluciones. Aseguran que les entristece que el proyecto de agua potable siga estancado por una diferencia de apenas 10 millones de pesos en la compra del lote donde se construiría la obra, una cifra mínima frente a la necesidad urgente de una comunidad que lleva décadas esperando agua digna, misma que levanto el paro en medio de un acto de buena fe.
Ante la falta de avances, la comunidad de Carraipía no descarta retomar acciones pacíficas de protesta, amparadas en la Constitución, para defender su derecho fundamental al agua potable. “No estamos pidiendo favores, estamos exigiendo lo que por ley nos corresponde”, señalaron líderes del corregimiento.
Cabe resaltar, que este no es el único incumplimiento del alcalde con el poblado de Carraipía, sus habitantes denuncian que el corregimiento se encuentra en total abandono por parte de la administración municipal: no hay presencia policial, y la comunidad vive con miedo por la falta de seguridad y promesas como la instalación de un puesto en la corregiduría y el traslado de la oficina al antiguo Telecom nunca se cumplieron. A esto se suma el reclamo de las comunidades afectadas por la ola invernal, quienes siguen esperando ayudas anunciadas que, hasta hoy, solo han quedado en palabras.

