La muerte violenta de un hombre en zona rural del municipio de Manaure, en el departamento de La Guajira, ha generado consternación entre familiares, amigos y miembros de la comunidad educativa de la Institución Educativa San Lorenzo de Shiruria. La víctima fue identificada como Neiro Bermúdez, quien se desempeñaba desde hace aproximadamente cuatro años como conductor del plantel.
El hallazgo del cuerpo se registró en la mañana de este martes 10 de marzo en una zona enmontada del sector conocido como Arroyo Limón, donde personas que transitaban por el lugar observaron el cadáver y alertaron de inmediato a las autoridades.
De acuerdo con la información preliminar conocida por las autoridades, Bermúdez fue encontrado amarrado por el torso y presentaba múltiples heridas causadas, al parecer, por impactos de arma de fuego, lo que evidenciaría la violencia con la que fue atacado.
Investigación en curso
Tras conocerse el hecho, unidades de la Sijín y Sipol de la Policía Nacional se desplazaron hasta el lugar para adelantar las primeras labores investigativas que permitan esclarecer las circunstancias del crimen y establecer quiénes serían los responsables.
Las autoridades trabajan en la recolección de información y testimonios que permitan determinar los móviles del homicidio, ocurrido en una zona rural del municipio de Manaure.
Sin embargo, se conoció que familiares de la víctima se llevaron el cuerpo del lugar del hallazgo, en concordancia con los usos y costumbres de la etnia wayuu, lo que es habitual en algunas comunidades indígenas del departamento.
Tristeza en la comunidad educativa
La noticia ha causado profundo dolor en la comunidad educativa de la Institución Educativa San Lorenzo de Shiruria, donde Bermúdez era conocido por su labor diaria transportando estudiantes y apoyando las actividades del colegio.
El rector de la institución, Pedro Henríquez, lamentó profundamente lo ocurrido y expresó su solidaridad con los familiares del conductor en este momento de duelo.
Asimismo, manifestó que docentes, estudiantes y personal administrativo se unen al dolor de la familia Bermúdez, recordando a Neiro como una persona cercana a la comunidad educativa y comprometida con su trabajo.
Mientras avanzan las investigaciones, la comunidad de Manaure espera que las autoridades logren esclarecer este crimen que hoy enluta a una familia y deja un profundo vacío entre quienes compartieron con la víctima en su vida cotidiana.

