El colapso del puente de Mendihuaca no solo fracturó una estructura vial: interrumpió la conexión entre La Guajira y el Magdalena, afectando la economía, el comercio y la movilidad de miles de personas que dependen diariamente de este corredor estratégico del Caribe colombiano.
Ante esta situación, el gobernador de La Guajira, Jairo Aguilar Deluque, se trasladó hasta la zona afectada junto a la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, para evaluar de primera mano la magnitud del daño, escuchar a la comunidad y articular una respuesta conjunta frente a la emergencia.
Durante el recorrido, ambos mandatarios coincidieron en que el deterioro del puente representa un riesgo inminente para la vida, por lo que elevaron una solicitud urgente a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), pidiendo la intervención inmediata del Gobierno nacional.

La afectación ya se siente con fuerza en la región: comerciantes con pérdidas económicas, trabajadores sin paso seguro, pacientes con dificultades para llegar a citas médicas y comunidades enteras aisladas del tránsito de alimentos, medicamentos y servicios básicos.
Como medida prioritaria, los gobernadores solicitaron la instalación de un puente militar, alternativa que podría ser habilitada por el Ejército Nacional, una vez la UNGRD autorice la intervención, mientras se adelanta una evaluación técnica urgente que permita definir la solución definitiva.
El gobernador Jairo Aguilar fue enfático al señalar que la respuesta no puede esperar: “la prioridad es proteger vidas y restablecer la conectividad. Necesitamos una respuesta inmediata del Gobierno nacional para habilitar el puente militar y evitar mayores afectaciones a la región”.
La articulación entre La Guajira y el Magdalena evidencia que, frente a las emergencias, la unión institucional es clave. Ambos gobiernos reiteraron que seguirán insistiendo hasta lograr una solución rápida que restablezca la conectividad y mitigue el impacto social y económico que hoy enfrentan sus comunidades.

