La Navidad en Carraipía se vive con fe, alegría y comunidad gracias a la labor pastoral del sacerdote Jorge Alfredo de Jesús Brito Solano, presbítero del corregimiento, quien desde la parroquia Nuestra Señora del Carmen ha venido realizando un trabajo cercano, constante y lleno de amor, ganándose el cariño y la receptividad de niños, jóvenes y adultos que hoy acuden con entusiasmo al llamado de Dios.

Desde tempranas horas de la mañana hasta el caer de la noche, la parroquia y las comunidades rurales vibran con la Novena de Navidad, un espacio de oración, reflexión, cantos y encuentro fraterno que se celebra en distintos horarios: en la mañana para los adultos y en la tarde-noche para los niños y jóvenes, permitiendo que toda la comunidad participe activamente en este tiempo de preparación espiritual.

Las novenas y celebraciones eucarísticas han llegado a sectores como Los Manantiales, Porciosa, Wayuú Coral y otras comunidades indígenas, donde niños y niñas wayuu han sido protagonistas armando el pesebre, rezando el Santo Rosario y manteniendo vivas las tradiciones que fortalecen la fe y la identidad cultural. Entre risas, cantos y gestos sencillos, el espíritu navideño se ha extendido sin barreras, demostrando que nada detiene a una comunidad cuando se reúne para compartir.

El pasado 22 de diciembre, Carraipía se congregó para celebrar la Eucaristía y el séptimo día de la Novena de Navidad para adultos, reafirmando que estos encuentros son espacios de reconciliación, esperanza y unión familiar. Asimismo, la Novena de Navidad para los jóvenes ha despertado gran entusiasmo, invitándolos a vivir esta época con alegría, fe y participación, preparándose también para el esperado Monain 2025, que promete ser una verdadera fiesta para la niñez y la juventud carraipiuna.

Como cierre de esta preparación espiritual, la parroquia invita a toda la comunidad a participar en la Misa de Navidad, el próximo 24 de diciembre a las 7:00 de la noche, en el templo parroquial, un momento sagrado para renovar la fe, fortalecer los lazos familiares y celebrar el nacimiento del Niño Jesús en una noche llena de luz y esperanza.

El padre Jorge Brito expresó a este medio su gratitud por el recibimiento que ha tenido desde hace un año como ministro y guía espiritual: “Carraipía es un pueblo de gente buena que me ha recibido con los brazos abiertos. Mi deseo es que todas las comunidades que se nos han confiado tengan vida y vida en abundancia. Junto al padre Ronal, mi vicario parroquial, hemos querido llegar a cada realidad y a cada familia, porque siempre estaremos necesitados del amor de Dios. La invitación es clara: date la oportunidad de tener un encuentro personal con Cristo, que está vivo y presente en medio de nosotros. Les deseo a todos una feliz Navidad y un próspero año nuevo 2026”.

Así, Carraipía vive una Navidad distinta, marcada por la fe, la cercanía pastoral y el compromiso de una Iglesia que camina con su gente, llevando esperanza a cada hogar y recordando que el verdadero sentido de estas fechas nace del amor compartido.

