Una tragedia vial enluta a varias familias del departamento tras un accidente de tránsito ocurrido en la noche del domingo 15 de febrero en la zona rural del municipio de Dibulla. El siniestro, registrado hacia las 8:30 p. m. en la vía que conduce a la vereda Casa Aluminio, dejó como resultado tres personas fallecidas y dos heridas que fueron trasladadas a centros asistenciales en Riohacha.
De acuerdo con la información preliminar, el vehículo involucrado —una camioneta Toyota Hilux de color blanco— habría perdido el control y salido de la carretera, impactando contra un árbol a un costado de la vía. Las circunstancias exactas del hecho son materia de investigación por parte de las autoridades competentes, que trabajan para esclarecer las causas que rodearon el accidente.
Las víctimas mortales fueron identificadas como Darwin Alejandro Pulgarín Quiceno, de 28 años; Sebastián Andrés Solano Ariño, de 20; y Duván de Jesús Molina González, de 18. La noticia ha generado consternación en la comunidad y entre familiares y amigos, quienes hoy enfrentan el dolor de una pérdida repentina.
Dos personas heridas fueron trasladadas a Riohacha
En el mismo hecho resultaron lesionados Andrés Felipe Moncada Sánchez y Naicer Acosta Marrugo, de 18 años, quienes recibieron atención inicial en la zona y posteriormente fueron remitidos a Clinivida, en la ciudad de Riohacha, donde permanecen bajo observación médica.
Las autoridades informaron que, de manera preliminar, una posible pérdida de control del vehículo relacionada con exceso de velocidad podría estar entre las hipótesis del accidente. Sin embargo, insistieron en que serán las investigaciones técnicas las que determinen con precisión los móviles y las condiciones en que ocurrió el siniestro.
Un llamado a la prudencia en las vías
El accidente vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por la seguridad vial en corredores rurales del departamento, donde las altas velocidades y las condiciones del terreno suelen aumentar el riesgo de emergencias. Más allá de las cifras, la tragedia deja un profundo vacío en familias jóvenes que hoy lloran la partida inesperada de sus seres queridos.
Mientras avanzan las investigaciones, la comunidad recuerda la importancia de conducir con precaución, especialmente en horarios nocturnos y en vías rurales. Cada pérdida en las carreteras representa una historia que se interrumpe y un llamado a fortalecer la cultura de prevención para evitar nuevas tragedias.

