La novena al Niño Jesús inicia hoy, ya se escuchan los villancicos desde los patios y muchas familias se reúnen para rezar la Novena. Pero más allá de la tradición y la celebración, esta época nos invita a mirar hacia adentro y preguntarnos si realmente estamos dejando que Jesús nazca en nuestro corazón.
En nuestras calles y barrios hay personas que cargan tristezas en silencio. Jóvenes atrapados en pensamientos oscuros, en la drogadicción, en la rabia, en el odio o en la desesperanza. Hay madres que lloran en silencio, padres que no encuentran salida y hogares donde la alegría parece haberse apagado. Para ellos, y para todos nosotros, la Navidad debería ser más que una fecha: debería ser un renacer.
Que Jesús nazca significa abrirle espacio al perdón, a la reconciliación y al amor. Significa tender la mano al que está caído, escuchar al que se siente solo y no juzgar al que atraviesa una batalla que no vemos. En una tierra como la nuestra, golpeada por la pobreza, la violencia y el olvido, dejar nacer a Jesús es también un acto de valentía.
La Guajira necesita corazones dispuestos a sanar. Necesita que en cada hogar se apague el rencor y se encienda la esperanza; que el ruido del odio sea reemplazado por palabras de aliento; que la indiferencia dé paso a la solidaridad. A veces no se trata de grandes gestos, sino de un abrazo, una palabra a tiempo o una mano extendida.
Desde Entérate Guajira creemos que la Navidad es una oportunidad para volver a empezar. Para que Jesús nazca en el corazón del joven que hoy se siente perdido, de la mujer que se siente sola, del hombre que ha pensado rendirse. Que nazca también en quienes tienen la capacidad de ayudar, de escuchar y de acompañar.
Que esta Navidad no se quede solo en luces y celebraciones, sino que sea un verdadero renacer del amor en cada rincón de La Guajira. Porque si Jesús nace en el corazón de su gente, nace también la esperanza de un mejor mañana.

