Desde la plaza principal de Puerto Estrella, zona norte extrema de la Alta Guajira, el alcalde de Uribia Jaime Luis Buitrago García, realizó este viernes 19 de diciembre su rendición de cuentas, en la que expuso los avances de su administración en materia de infraestructura, educación, cultura y programas sociales, destacando inversiones y proyectos ejecutados durante los últimos dos años.
Durante el acto, y lo que se pudo evidenciar a través de un video colgado en sus redes sociales, el mandatario enumeró la entrega de la sede educativa Julia Sierra Iguarán, la construcción de más de 50 aulas escolares, comedores y baterías sanitarias, así como la adecuación de canchas multifuncionales. También resaltó la remodelación y dotación de la secretaría de Asuntos Indígenas, la legalización de los sectores de la Transformación y Aeropuerto Uno, y la entrega de 72 títulos gratuitos a familias de estas comunidades.
Asimismo, mencionó la entrega de 15 embarcaciones de pesca en los corregimientos de Cabo de la Vela, Cardón, Puerto Estrella y Puerto López, la puesta en funcionamiento de la planta de agua de la comunidad de Taplamana, el mejoramiento de la malla vial urbana y rural, y la gestión del proyecto de mejoramiento integral de barrios, que beneficiará a más de 2 mil familias. Como uno de los logros más relevantes, destacó el rescate del Festival de la Cultura Wayuu, evento emblemático del municipio.
Sin embargo, mientras la administración municipal desplegaba su agenda institucional a zonas apartadas del territorio, el casco urbano de Uribia continuaba siendo escenario de hechos violentos, con asesinatos que se registran sin que la ciudadanía perciba acciones contundentes que logren frenar o minimizar el actuar delincuencial. La realidad de la inseguridad difiere con los discursos de progreso y genera preocupación entre los habitantes de la capital indígena de Colombia. Sumándole a eso que ha sido escenario de múltiples secuestros.
La persistencia de estos hechos delictivos deja en evidencia que, pese a los avances en infraestructura y programas sociales, la seguridad sigue siendo una deuda pendiente, especialmente en un municipio donde la violencia se ha acrecentado y las comunidades reclaman mayor presencia institucional y estrategias efectivas para proteger la vida y la tranquilidad de sus habitantes.
Sin embargo, hay que reconocerle a la administración municipal de Uribia un gesto que marca diferencia en el ejercicio de la función pública: la rendición de cuentas fue realizada antes de finalizar el 2025, sin necesidad de esperar los tiempos máximos que establece la ley.
Resulta relevante destacar, que el Alcalde presentó los resultados de su gestión apenas concluye el año administrativo, permitiendo que la ciudadanía conozca de manera oportuna los avances, inversiones y acciones ejecutadas, una práctica que debería ser adoptada por todos los mandatarios, en lugar de postergar este ejercicio hasta seis meses después, cuando rendir cuentas a tiempo fortalece la transparencia, promueve la confianza ciudadana y demuestra voluntad política para gobernar de cara a la gente. En ese sentido, Uribia da un paso positivo al cumplir con este deber sin dilaciones ni excusas.

