La Iglesia Católica en Colombia reafirmó su fe en Jesucristo, Hijo de Dios y Salvador, y llamó al respeto por las creencias religiosas, luego de las expresiones del presidente de la República en las que señaló un posible vínculo amoroso entre Jesús y María Magdalena, generando profundo malestar en la comunidad católica del país.
A través de un comunicado oficial, los obispos señalaron que para quienes siguen las enseñanzas del Hijo de Dios, con fundamento en las Sagradas Escrituras y en la Tradición de la Iglesia, Jesucristo no es solo un personaje histórico, sino Dios verdadero, cuyo nombre es santo y cuya persona “reclama el respeto y la adoración con la que se trata al Dios Verdadero”.
El pronunciamiento recuerda que en Colombia el respeto por las creencias religiosas está protegido por la Constitución Política de 1991, la Sentencia C-817 de 2011 de la Corte Constitucional y el artículo 4 de la Ley 133 de 1994, normas que obligan al respeto, la no interferencia y la protección de las personas en sus convicciones religiosas.
En ese contexto, los Obispos de Colombia consideran que “ningún funcionario ni otra persona está llamado a emitir conceptos de orden teológico sobre las convicciones religiosas o doctrinales de los ciudadanos”, y subrayan que el Poder Público tiene la obligación de proteger a las personas en sus creencias y mantener relaciones armónicas y de entendimiento con las confesiones religiosas.
Asimismo, la Iglesia invitó a los fieles a leer de manera constante los Evangelios y a repasar las enseñanzas del Catecismo de la Iglesia Católica, como camino para profundizar en la figura de Jesucristo. De igual forma, exhortó a quienes tienen dudas sobre Jesús, Señor y Mesías, a informarse en fuentes objetivas y a evitar interpretaciones ligeras o descontextualizadas.
Finalmente, los obispos reiteraron su respeto por las instituciones y las leyes colombianas, su compromiso con la paz y la convivencia, y pidieron que se respete también la fe católica, el derecho a profesarla y a difundirla a través del testimonio y la enseñanza, como expresión de la dignidad humana y del pluralismo religioso.

