Hay amistades que comienzan en un salón de clases y terminan convirtiéndose en parte de la familia. Esa es la historia de Amigas por Siempre, un grupo de más de veinte mujeres que se graduó en 1987 del Liceo Almirante Padilla de Riohacha y que, casi cuatro décadas después, continúa encontrando razones para reunirse, acompañarse y celebrar la vida.
Desde hace más de treinta años, Emilsa Rojas ha sido una de las principales impulsoras de esta unión. A su lado permanecen amigas como Benilda Puente, Felicia Carrillo, Erotida Mejía Curiel, Elvira Villareal, Islaida Mindiola, Indra Choles, Daysi Toro, Nelva Rivadeneira, Litza Zuñiga, Yasmil Gómez, Amada Quintero, Carolina Rodríguez, Luzdaris Padro, Onelsy Arrieta Abimileth Jiménez y Mireya Ariza.
También hacen parte de esta historia Arlin Ochoa, Nancy Mejía y Geomer Fuenmayor, además de otras compañeras que, aunque hoy viven fuera de La Guajira, buscan reencontrarse cuando pueden. Entre ellas están Keila Rosero, Emperatriz Passo y Luz Marina Rodríguez, quienes mantienen intacto el vínculo con aquellas amigas de juventud.
Una amistad que se cuida con el paso de los años

Las Amigas por Siempre han entendido que el tiempo no tiene por qué borrar los afectos. Por eso organizan dos y hasta tres encuentros al año, creando espacios para conversar, reír, recordar, acompañarse y seguir alimentando una relación que nació cuando apenas comenzaban a construir sus propios caminos.
En estos encuentros también ha estado presente la solidaridad. Se apoyan entre ellas y acompañan a sus familias cuando alguna atraviesa momentos difíciles. Hace poco más de un mes, el grupo tuvo que despedir con inmensa tristeza a una de sus integrantes, fallecida por problemas de salud. Su ausencia se sintió, pero también se convirtió en motivo para valorar aún más el tiempo compartido.
Esta vez, Cartagena fue el lugar elegido para reencontrarse. Se alojaron en El Laguito y desde el primer día comenzaron a disfrutar de una agenda pensada para compartir sin prisa. Luego de prepararse para la ocasión, salieron en la noche a recorrer la iglesia de San Pedro Claver, las murallas y distintos espacios del Centro Histórico.
Cartagena se convirtió en escenario de nuevos recuerdos

Al día siguiente viajaron hasta el islote Playa Arena, donde disfrutaron del mar, el paisaje y la gastronomía cartagenera. En la noche, la celebración continuó con una cena en el restaurante del Hotel Hilton, donde compartieron un momento especial por el cumpleaños de Felicia Carrillo, anfitriona de este encuentro.
El tercer día estuvo dedicado a recorrer algunos de los sitios más emblemáticos de Cartagena. Los Zapatos Viejos, el Castillo de San Felipe y las calles antiguas del Corralito de Piedra se convirtieron en nuevos escenarios para las fotografías, las risas y las anécdotas de un grupo que sigue sumando recuerdos.
Detrás de cada salida hay algo mucho más valioso que un paseo. Está la decisión de conservar una amistad que ha atravesado años, distancias, cambios familiares, alegrías y pérdidas. Estas mujeres entendieron que encontrarse también es una forma de cuidarse y que compartir tiempo juntas es un regalo que vale la pena proteger.
Casi cuatro décadas después, siguen siendo las mismas amigas

La historia de Amigas por Siempre comenzó en las aulas del Liceo Almirante Padilla de Riohacha, pero nunca terminó con la graduación de 1987. Desde entonces, cada una tomó caminos diferentes, formó su familia y construyó su propia historia, sin dejar atrás aquel lazo que nació durante los años de colegio.
Hoy siguen demostrando que la amistad sincera puede resistir el paso del tiempo cuando existe cariño, disposición para acompañarse y ganas de mantener vivo el vínculo. Ellas no cuentan los años para saber cuánto ha durado su amistad; los convierten en viajes, abrazos, cumpleaños, fotografías y encuentros.
Y quizá ahí está lo más bonito de su historia: seguir teniendo, después de tantos años, un grupo de amigas con quienes volver a sentirse jóvenes, recordar de dónde vienen y celebrar juntas todo lo que todavía les queda por vivir.

