Habitantes denuncian que varios sectores de la capital indígena permanecen inundados con aguas residuales, mientras niños transitan por estas vías para llegar a clases.
A pocos días de haber culminado la trigésima primera versión del Festival de la Cultura Wayuu, habitantes del municipio de Uribia denunciaron que varias calles de la capital indígena permanecen inundadas con aguas servidas, una situación que, según la comunidad, se repite sin que exista una solución de fondo.
Las imágenes conocidas por este medio evidencian calles anegadas con aguas residuales, basura y malos olores, en sectores donde diariamente transitan familias, motociclistas, peatones y estudiantes. Para los residentes, el panorama contrasta con los recursos y esfuerzos destinados a la reciente celebración cultural.
De acuerdo con los denunciantes, “hubo plata para festejar, pero no para solucionar esta problemática”, una frase que resume el malestar de quienes sienten que las necesidades básicas del municipio siguen esperando mientras los eventos públicos reciben mayor atención institucional.
Niños pasan por calles inundadas

Una de las preocupaciones más fuertes de la comunidad es que por una de las calles afectadas pasan diariamente niños y jóvenes que se dirigen a recibir clases en el megacolegio Julia Sierra Iguarán. Esta situación los expone a olores fétidos, aguas contaminadas y posibles riesgos para la salud.
Los habitantes aseguran que el problema de las aguas servidas no es nuevo y que, pese a las quejas, no se observan acciones contundentes para corregirlo. Cuestionan que el alcalde y los concejales no asuman con mayor decisión una problemática que afecta la salubridad, la movilidad y la dignidad de la población.
Para la comunidad, no se trata únicamente de una calle inundada. El estancamiento de aguas residuales puede generar proliferación de mosquitos, malos olores, enfermedades en niños y adultos mayores, además de deterioro en las vías y afectaciones a las viviendas cercanas.
Reclamo por soluciones
Los residentes piden que la administración municipal revise de manera urgente el sistema de alcantarillado, identifique las causas del rebosamiento y ejecute acciones inmediatas de limpieza, drenaje, mantenimiento y control sanitario. También insisten en que se requieren soluciones de fondo para evitar que el problema reaparezca cada vez que colapsan las redes.
Cabe resaltar, que Uribia, reconocida como capital indígena de Colombia y epicentro de una de las celebraciones culturales más importantes del pueblo wayuu, enfrenta hoy el reclamo de sus propios habitantes, quienes piden que la cultura también se exprese en bienestar, salubridad y mejores condiciones de vida.
La comunidad espera que las autoridades municipales no guarden silencio frente a esta denuncia y atiendan una situación que afecta la imagen del municipio, pero sobre todo la salud y tranquilidad de quienes viven y caminan todos los días por estas calles.

